Reaccionando a los bajos precios internacionales del café, en 2002 el Gobierno de Veracruz solicitó a la Universidad Veracruzana, un proyecto piloto que permitiera a los pequeños productores de regiones marginadas elevar sus ingresos sustancialmente y capitalizarse a partir de un proceso de diversificación de sus plantaciones.
La Universidad, con el respaldo de la Organización Internacional del Café, obtuvo la participación financiera del Common Fund For Commodities de las Naciones Unidas, de instancias federales de México, además del decidido soporte del gobierno estatal y de los municipios en donde se desarrolla el proyecto.
Con la participación de 1500 familias campesinas, DIPROCAFE introduce nuevos manejos y cultivos, mientras revaloriza los tradicionales, y promueve la reducción de costos y un mayor valor de venta, a partir de la organización social, la capacitación y un novedoso apoyo en diseño de procesos y productos.