Una estrategia que ha despertado gran interés a los productores asociados al Proyecto DIPROCAFE, es el estudio, promoción y consecuente introducción de maracuyá, con vistas a su producción y comercialización.
El maracuyá es una fruta tropical originaria de Sudamérica, del género de las pasifloras. Crece como enredadera o trepadora; presenta zarcillos con guías y flores hermosas, de las que se ha valido su sobrenombre:fruta de la pasión.
El cultivo del maracuyá constituye una opción de diversificación productiva en zonas cafetaleras, pudiéndose aprovechar sobre todo el jugo del fruto, mismo que se consume directamente o se industrializa para la elaboración de helados, gelatinas, licores, jaleas y concentrados, entre otros asociados al mundo gourmet. La Coordinación de Negocios del Proyecto ha realizado dos importantes campañas a cada una de las quince comunidades en las que se desarrolla esta iniciativa, involucrando a más de doscientos productores.
Las numeralias que esta campaña de promoción y capacitación ha arrojado, nos dejan saber que hasta el momento se han comprometido veinticinco hectáreas para este cultivo, en una relación promedio de media hectárea por productor, aspecto que nos mantiene dentro de las consideraciones de la metodología de la diversificación productiva.
Para considerar el establecimiento del cultivo, deben tomarse en cuenta climas cálidos con una temperatura promedio anual de 20 a 30 grados centígrados, en suelos francos, arenosos, bien drenados, sin vientos fuertes, y con acceso de riego en caso de seca prolongada. Se requirieron de superficies a pleno sol y se establecieron un sistema de tutores para el desarrollo de la plantación.
